Proclamada en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra,
celebrada en Cochabamba (Bolivia) el 22 de abril de 2010, Día de la Tierra.
Preámbulo
Nosotros, los pueblos de la Tierra: considerando que todos somos parte de la Madre Tierra, una comunidad indivisible y vital de seres interdependientes e interrelacionados con un destino común.
Reconociendo con gratitud que la Madre Tierra es fuente de vida, alimento y enseñanza, y provee todo lo que necesitamos para vivir bien.
Convencidos de que en una comunidad de vida interdependiente no es posible reconocer derechos solamente a los seres humanos sin provocar un desequilibrio en la Madre Tierra; y afirmando que, para garantizar los derechos humanos, es necesario reconocer y defender los derechos de la Madre Tierra y de todos los seres que la componen.
Artículo 1 — La Madre Tierra
- La Madre Tierra es un ser vivo.
- Es una comunidad única, indivisible y auto-regulada de seres interrelacionados que sostiene, contiene y reproduce a todos los seres que la componen.
- Cada ser se define por sus relaciones como parte integrante de la Madre Tierra.
- Sus derechos inherentes son inalienables, en tanto derivan de la misma fuente de existencia.
- Así como los seres humanos tienen derechos humanos, todos los demás seres de la Madre Tierra también tienen derechos específicos a su condición y apropiados para su rol y función.
- Los derechos de cada ser están limitados por los derechos de los otros, y cualquier conflicto debe resolverse manteniendo la integridad, el equilibrio y la salud de la Madre Tierra.
Artículo 2 — Derechos inherentes de la Madre Tierra
La Madre Tierra y todos los seres que la componen tienen los siguientes derechos inherentes:
- Derecho a la vida y a existir.
- Derecho a ser respetada.
- Derecho a la regeneración de su biocapacidad y a la continuación de sus ciclos y procesos vitales libres de alteraciones humanas.
- Derecho a mantener su identidad e integridad como seres diferenciados, auto-regulados e interrelacionados.
- Derecho al agua como fuente de vida.
- Derecho al aire limpio.
- Derecho a la salud integral.
- Derecho a estar libre de contaminación, polución y desechos tóxicos o radioactivos.
- Derecho a no ser alterada genéticamente ni modificada en su estructura de forma que amenace su integridad o su funcionamiento vital.
- Derecho a una restauración plena y pronta por las violaciones a los derechos reconocidos en esta Declaración causadas por actividades humanas.
Cada ser tiene derecho a un lugar y a desempeñar su papel en la Madre Tierra para su funcionamiento armónico. Y todos los seres tienen derecho al bienestar y a vivir libres de tortura o trato cruel por los seres humanos.
Artículo 3 — Obligaciones de los seres humanos
Todos los seres humanos son responsables de respetar y vivir en armonía con la Madre Tierra. Los seres humanos, los Estados y todas las instituciones públicas y privadas deben, entre otras obligaciones:
- Actuar conforme a los derechos y obligaciones reconocidos en esta Declaración.
- Promover el aprendizaje, el análisis y la comunicación sobre cómo vivir en armonía con la Madre Tierra.
- Asegurar que la búsqueda del bienestar humano contribuya al bienestar de la Madre Tierra, ahora y en el futuro.
- Establecer y aplicar efectivamente normas y leyes para la defensa, protección y conservación de sus derechos.
- Respetar, proteger, conservar y, donde sea necesario, restaurar la integridad de sus ciclos, procesos y equilibrios vitales.
- Empoderar a las personas y a las instituciones para defender los derechos de la Madre Tierra y de todos los seres que la componen.
- Establecer medidas de precaución para prevenir que las actividades humanas conduzcan a la extinción de especies, la destrucción de ecosistemas o la alteración de los ciclos ecológicos.
- Garantizar la paz y eliminar las armas nucleares, químicas y biológicas.
- Promover sistemas económicos en armonía con la Madre Tierra.
Artículo 4 — Definiciones
El término «ser» incluye los ecosistemas, las comunidades naturales, las especies y todas las demás entidades naturales que existen como parte de la Madre Tierra. Nada en esta Declaración podrá restringir el reconocimiento de otros derechos inherentes de todos los seres, o de cualquier ser en particular.
Por qué esta Declaración forma parte de Más Humanidad.
Pachamama, la Madre Tierra, dice con palabras jurídicas lo mismo que nuestro manifiesto dice con el corazón:
que el agua, el aire limpio y la vida de todos los seres no son un recurso a nuestra disposición,
sino un hogar compartido que tenemos la obligación de cuidar.
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