La Tierra
El aire limpio, el agua y los bosques no son un recurso: son el hogar que sostiene la vida. Un derecho que pertenece también a quienes aún no han nacido.
Asociación Cerros Color Azul
«Porque cuando aprendemos a cuidar la Tierra, también aprendemos a cuidar la vida en todas sus formas. Y ese es, quizás, el gesto más hermoso de la humanidad.»
Que camine con respeto sobre el suelo que alimenta nuestros pasos y que mire el cielo con la certeza de que el aire limpio es un derecho que también pertenece a quienes aún no han nacido.
Más humanidad para escuchar el murmullo de los bosques antes de que el silencio los venza. Más humanidad para comprender que cada gota de agua es un regalo, que cada árbol es un latido que mantiene vivo el corazón de la Tierra y que toda forma de vida merece nuestro respeto.
Pedimos que recuerde que no estamos solos en este mundo. Compartimos este hogar con nuestros hermanos los animales, que sienten, sufren y celebran la vida como nosotros, y con nuestras mascotas, que nos enseñan cada día el valor del amor incondicional, la lealtad y la confianza.
Porque el planeta no necesita grandes promesas; necesita manos que cuiden, corazones que respeten y personas que comprendan que proteger un bosque es también proteger el refugio de un ave; que limpiar un río es salvar la vida de quienes lo habitan; y que tratar con amor a un animal es un acto de humanidad que engrandece a toda la sociedad.
Con más humanidad, dejaremos de ver la naturaleza como un recurso y empezaremos a verla como nuestro hogar. Solo entonces podremos entregar a las futuras generaciones un mundo donde los ríos sigan cantando, los bosques sigan respirando, los animales vivan sin miedo y nuestras mascotas continúen recordándonos, con su mirada sincera, que el amor más puro también puede caminar sobre cuatro patas.
Porque cuando aprendemos a cuidar la Tierra, también aprendemos a cuidar la vida en todas sus formas. Y ese es, quizás, el gesto más hermoso de la humanidad.
Asociación Cerros Color Azul
El manifiesto no se queda en palabras: se apoya en derechos ya reconocidos y en normas que hoy están en vigor.
El aire limpio, el agua y los bosques no son un recurso: son el hogar que sostiene la vida. Un derecho que pertenece también a quienes aún no han nacido.
Nuestros hermanos los animales sienten, sufren y celebran la vida. Las leyes europeas ya los reconocen como seres sensibles; nosotros los reconocemos como familia.
Tratar con amor a un animal, limpiar un río o proteger un bosque son actos de humanidad que engrandecen a toda la sociedad. Empiezan siempre en alguien.
«La Madre Tierra es un ser vivo, una comunidad única, indivisible y auto‑regulada de seres interrelacionados que sostiene, contiene y reproduce a todos los seres que la componen.» Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra · Cochabamba, 2010
Proclamados en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático, Cochabamba (Bolivia), 22 de abril de 2010 — Día de la Tierra.
Una selección breve de la normativa europea, estatal y canaria en materia de medio ambiente y protección de los animales. Sin densidad jurídica: solo lo que sostiene el manifiesto.
Al formular sus políticas, la Unión y los Estados miembros tendrán plenamente en cuenta las exigencias en materia de bienestar de los animales.
«…los animales son seres sensibles.»
Un nivel elevado de protección del medio ambiente y la mejora de su calidad deben integrarse en las políticas de la Unión conforme al principio de desarrollo sostenible.
El medio ambiente como derecho, no como concesión.
No basta con no destruir: obliga a recuperar los ecosistemas degradados —terrestres, marinos, fluviales, urbanos y forestales— y a devolver conectividad a los ríos.
Reparar lo dañado también es proteger.
Protegen todas las especies de aves silvestres y los hábitats naturales de la Unión. Son la base de la Red Natura 2000, con una presencia decisiva en Canarias.
«Proteger un bosque es también proteger el refugio de un ave.»
Reconoce a los animales de compañía como miembros del entorno familiar y establece el deber de cuidado, protección y buen trato a lo largo de toda su vida.
El amor incondicional también obliga.
Canarias fue la segunda comunidad autónoma en dotarse de una ley propia de protección animal. Regula la tenencia, el trato y la defensa de los animales domésticos en las islas.
Una ley pionera que las islas siguen honrando.
Más Humanidad no camina sola: forma parte del trabajo de la asociación junto a los demás programas.
El acompañamiento y la atención que la asociación pone a disposición de las personas que lo necesitan.
Ver servicios →Atención cercana y continuada, pensada para sostener el día a día de quienes más lo precisan.
Conocer el SAD →Programa por una movilidad aérea accesible para todas las personas, con y sin discapacidad.
Ir a aeraaccess.com →
Necesita manos que cuiden, corazones que respeten y personas que comprendan que cada gesto cuenta.
Súmate a Más Humanidad